jueves, 8 de enero de 2015

El 2015 le da la bienvenida a la peluquería


Bienvenidos al 2015! 

Estamos en el año en el que regreso al futuro nos prometía patinetes voladores y ropa molona que se secaba sola.

Este, nuestro 2015, nada tiene que ver con esa idea ochentera del siglo XXI, pero lo cierto es que mucho nos hemos alejado de aquella mágica década también, ¿o no?

En muchas ocasiones reflexiono acerca del por qué los clientes están abandonando los salones de peluquería, y aunque es imposible concluir en una verdad absoluta me gustaría entrar en profundidad en un factor que a mi parecer queda obviado en la gran mayoría de debates al respecto.

Me considero una persona con una curiosidad casi insaciable. Si recibo un curso, me dedico durante días a contrastar la información recibida, a ampliarla y de esta manera formar mi propia opinión.  Es mi manera de aprender y perfeccionarme, no quedarme con una verdad proveniente de una sola fuente. Soy consciente de que mi opinión no tiene que ser la más acertada, ni la más equivocada por ende.

El acceso a internet ha cambiado mi vida, y la de todos aquellos curiosos por naturaleza pues lo de ir a la biblioteca o consultar enciclopedias quitaba mucho tiempo. Ahora mismo todo está al alcance de nuestra mano, allí donde vamos podemos resolver cualquier duda, podemos ampliar y contrastar información. Los debates han llegado a niveles inesperados para mí pues pocas veces un asunto se queda sin resolver, excepto cuestiones filosofales y místicas que perseguirán a la humanidad por los siglos de los siglos.

Por lo que volviendo a nuestro salón de peluquería… sigo preguntándome si el cliente nos ha abandonado a nosotros o hemos sido nosotros quienes hemos abandonado a nuestros clientes.

“Nuestros” clientes se sientan en “nuestra” sala de espera con Smartphone en mano, ya no podemos manipularlos con “nuestros” gustos en revistas, ellos escogen el contenido que van a visualizar previamente a “nuestros” servicios.
 Si están interesadas en alguno de “nuestros” productos pueden obtener una comparación de ellos automáticamente e incluso pedirlo desde “nuestra” zona de espera ya que lo han encontrado más económico en alguna web. 
“Nuestros” clientes buscan experiencias en las que invertir su dinero y si tienen que cubrir una necesidad se decantarán por el precio más económico. Reportan opiniones a las redes sociales sobre sus locales favoritos y sus malas experiencias. Se han convertido en consumidores y en prescriptores, están más informados que nunca, son más exigentes y nosotros aún estamos digiriendo estos cambios y buscando la manera de encajar en ellos.

 ¿Aún creemos que los poseemos, que tenemos algún control sobre lo que está ocurriendo?

Nuestros salones poco han cambiado en 3 décadas, nuestros servicios poco han cambiado en 3 décadas, un maquillaje del salón no es suficiente para satisfacer al consumidor de este siglo. ¿Pero que más podemos hacer?

Nos resistimos a informar correctamente de los procesos a los que les sometemos por nuestro afán de secretismo, nuestros trucos y recetas han de seguir bien custodiadas no vaya a ser que la competencia y los clientes se enteren y los vayamos a perder.

Lamento comunicar que eso ya ha ocurrido.

No nos gustan las planchas porque les facilitan el trabajo en casa, no nos gustan los tintes que se venden en tiendas porque hacen que se tiñan en casa, no nos gustan las chicas del corte ingles porque les enseñan a maquillarse, no nos gusta el mundo que ha evolucionado a nuestro alrededor porque nos ha dejado de lado.

Hoy existen en la red auténticas celebrities que mueven masas hacia donde ellos quieren, ya que condicionan con sus preferencias los gustos, opiniones y hábitos de sus followers.

Un ejemplo hispánico es Yuya, esta joven tiene 8.634.491 suscriptores, no queráis saber los millones de visualizaciones que tienen sus videos y la cantidad de dinero que gana gracias a ellos.

Los vídeos más visitados… los de peinados fáciles y maquillaje.

Ella se peina y se maquilla a las mil maravillas y más de ocho millones de personas la siguen, compran los productos que ella usa y aprenden sus trucos porque quieren ser como ella.

No perdáis la oportunidad de bucear en la red y buscar tutoriales de cómo conseguir estilos de peinado “vintage”,la mayoría de los de calidad son de habla inglesa, aquí encontrareis ejemplos de chicas que en su casa se realizan peinados que en muchos salones no seríamos capaces de reproducir, utilizan cepillos que no muchos profesionales tienen en su salón. Dominan técnicas con tenacillas, planchas, pinzas, bigudíes…

Es una increíble verlas trabajar sus cabellos y ver los maravillosos peinados que se realizan.

Tu querrías ponerles vendas en los ojos y tapones en los oídos, pero la realidad es imparable.

No nos necesitan, se tiñen en casa, se realizan trabajos de color con mucha más calidad de la que he visto en alguna ocasión en foros de peluquería profesional, no dejan de asombrarme.

Hemos perdido la exclusividad en el asesoramiento, hemos perdido nuestra credibilidad. Nosotros hemos escogido una marca a la que somos fieles y a la que defendemos a capa y espada, quizás dos o tres marcas más… pero son un pez en un océano. El cliente siente que queremos venderles lo que tenemos, que no tiene que ser lo que mejor les convenga,  y ellos quieren escoger que comprar. No se fían de nosotros.

 Nos hemos quedado obsoletos. No podemos conseguir las marcas que las famosas utilizan en estados unidos, pero nuestras clientas compran en lookfantastic todo lo que quieren y más.

Por primera vez hemos sido adelantados por nuestros clientes, al igual que por primera vez en la historia los padres han sido adelantados por sus hijos. El uso de las tecnologías ha conseguido tal hito.
Pertenecemos a la generación de los manuales de uso, de los libros de papel, y todo eso ha sido sustituido por intuición e hipervínculos!

El mundo que vimos nacer en los 80 ha cambiado, nosotros debemos adaptarnos, evolucionar o desaparecer.

El buen uso de las redes sociales, la creación de un blog interesante, videos, interactuación con nuestros clientes mediante aplicaciones móviles, y un sinfín de cosas que están por llegar son las tareas pendientes para esta, nuestra peluquería, que aún sigue estancada en un modelo que está desapareciendo poco a poco.

Seguimos tapando el sol con un dedo, excusándonos en los miles de factores externos que han propiciado la disminución de clientes, pero os invito a ir más allá. Dar un paso hacia adelante y alejaros de esa nube gris llena de opiniones y pocos datos.

¿Qué veis ahora?

No me atrevo a dibujar un futuro como sí se aventuran en el cine cada vez que pueden, pero si me atrevo a decir que uno de nuestros errores ha sido el no avanzar con nuestra generación y convertirnos en el abuelo gruñón que cuenta batallas sobre su época dorada.

Por supuesto estoy generalizando, sería imposible abarcar las mil realidades que conformáis un sector tan variado, pero en líneas generales así percibo este factor del que poco hablamos entre profesionales y si lo hacemos es para entablar una guerra que poco beneficio puede aportar.

Os invito a recuperar ese privilegiado puesto en la vida de vuestros clientes. Convertiros en su mejor asesor, invertir tiempo en estar al corriente de nuevos productos o nuevos servicios, formaros en las nuevas técnicas y estilos, utilizar las redes sociales y las nuevas tecnologías. Convertiros en su prescriptor de moda, conseguir que quieran ser como vosotros o vuestro equipo. Dejemos de querer ofrecer de todo y busquemos nuestra especialidad. Es mejor ser superincreible en algo en concreto que mediocre en todos los servicios.

Si queremos destacar y surfear este cambio de milenio debemos ofrecer calidad y diferenciación!

Renovarse o morir!


Un abrazo y a seguir creando y compartiendo!


2 comentarios:

  1. Me encanta lo que dices y como lo dices.Ahora debemos adaptarnos a unos nuevos clientes exigentes que saben lo que quieren ,y te lo piden,que están súper informados y que encima en gran parte no van mal encaminados .Y nosotros con nuestros egos nos creemos que somos ....a saber ,no sé ,es complicado .Pero lo del peluquero artista de otros tiempos está desfasado .Es la actitud que debemos tomar.

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    1. Así es! disculpa la tardanza, acabo de leer tu comentario! muchas gracias por pasarte, leer y además participar!

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