De los muchos placeres de trabajar en New York Barbershop hoy quiero destacar el que agudiza mi sentido olfativo.
La principal línea de perfumes con la que trabajamos es Aqua de Parma, vendemos también perlas como Hierbas de Ibiza (mi favorita por su frescor para uso diario) y la línea de Floris.
De Floris hoy hemos tenido el placer de recibir su última y exclusiva fragancia.
Spencer Hart; Palm Springs recupera la esencia de los afamados "gentleman" del Hollywood de los años 50.
recreando la fragancia original de Floris. Spencer Hart, diseñó este aroma con la intención de capturar las esencias de los desiertos que rodean la zona; y lo consiguió.
Hacía mucho tiempo que una fragancia no me transportaba en el tiempo de una manera tan vibrante. Casi puedo ver a mi abuelo 25 años más joven, conduciendo su flamante Mercedes agranatado, recogiéndome a la salida del cole.
El olfato es uno de mis sentidos favoritos, después del tacto por supuesto! De alguna manera, explicada con todo detalle por algún neurocientífico, los aromas pueden evocarnos lugares, personas, momentos, incluso me atrevería a decir que anticiparse a las estaciones. He olido el verano antes de que acabase Mayo, y no me miréis como si estuviese loca que sé que más de uno está asintiendo con la cabeza.
Olores que producen rechazo, que alteran la líbido, que nos aportan energía.
La aromaterpia se encarga precisamente de utilizar esas conexiones neuronales existentes entre aromas y cerebro para curar diferentes males.
En este caso, Floris Palm Springs, consigue sacarme una sonrisa, me seduce y me ha conquistado de por vida.
Aquí os dejo una instantánea!
A seguir creando y compartiendo amigos!!
miércoles, 21 de mayo de 2014
lunes, 19 de mayo de 2014
A day with Vicenç Moretó
Hablar de Vicenç Moreto es hablar de entusiasmo, de
tradición, de energía positiva y de unión.
Una relación muy especial me une con él así que será difícil
decir algo que construya detractores.
El día que me puse en contacto con él fue debido a un
proyecto sobre barberías que rondaba por mi cabeza, vía Facebook (como no) se
mostró muy entregado a la hora de ayudarme y ofreciéndome su ayuda en todo
momento para lo que necesitase se hizo un hueco automáticamente en mi corazón.
Lo conocí personalmente en mi primer Men’s Experience y me
demostró como el esfuerzo de unos locuelos con sueños e inquietudes puede hacer
realidad los proyectos más ambiciosos.
En el momento en el que decidí emprender mi camino por solitario el fue uno de esos motorcitos que están encendidos y te dan la potencia necesaria para continuar cunado tus niveles de energía están más bajos. Pero no vayais a pensar que es solo cosa mía, seguirlo por las redes sociales es una muestra constante de gratitud y humildad. Cada semana aparece un comentario de algún cliente, amigo o alumno que dedica tiempo y hermosas palabras hacia él, por lo que algo bueno tnedrá este chico! digo yo!
Con ocasión de las múltiples actividades que ofrece asistir al cosmobelleza de Barcelona, tuve la oportunidad de vivir cómo grandes
apasionados de la barbería compartían una tarde de profesión. New York
Barbershop se dejó pasar por la barbería de Vicenç.
El pequeño y reformado espacio no pierde el sabor tradicional que tras generaciones han mantenido en el barrio del Raval de Barcelona. Siempre innovando, Vicenç Moreto ofrece un excelente servicio, una atención estupenda y siempre, tanto él como su equipo, darán lo mejor a cada cliente que se deje caer por este imperdible lugar de Barcelona.
Y pocas palabras más tengo, creo que las imágenes lo dirán todo.
Simplemente que disfruté como una niña fotografiando
momentos en los que las emociones rompían la barrera del lenguaje.
Muchas gracias Vicenç, porque sin ti nada de esto hubiera
sido posible.
A seguir creando y compartiendo!!!
domingo, 11 de mayo de 2014
8 meses en Rotterdam
Hoy escribo para recuperar mi hábito, porque hoy domingo he decidido que será el principio de una nueva vida y en ella quiero seguir escribiendo. Se podría decir que hoy he vivido mi particular año nuevo, me he apuntado al gimnasio, hace una semana que no fumo, me he puesto a dieta y he querido coger de nuevo mi portátil porque estos dos últimos meses han sido muy intensos a nivel personal y no he tenido tiempo para ello.
Después de 8 meses en Rotterdam puedo decir que ya me siento más integrada, comienzo a entender esta difícil lengua, el trabajo va viento en popa, y a nivel personal quejarme sería por vicio.
Descubro cada día detalles nuevos de esta ciudad que me fascina, que mezcla culturas gracias a sus 180 nacionalidades que conviven en armonía. Puedes disfrutar de todo tipo de gastronomía, de increíbles museos, conciertos inolvidables y también sentir el calor humano de una ciudad que quiere vivir no solo de trabajar. Los Rotterdamers son familiares, hogareños y han facilitado las cosas para que las familias puedan disfrutar de tiempo juntos y de calidad de vida.
No deja de sorprenderme la educación de sus habitantes, sus sonrisas incluso a horas intempestivas, su civismo para conducir, para circular en bicicleta. Te ayudan si lo necesitas y se disculpan por no hablar "muy bien" en Inglés cuando eres consciente que ni el español que pone nivel experto en su curriculum habla con tanta fluidez tal idioma.
Pero a pesar de todo ello sigo extrañando a mi gente, a mi familia, a mis amigos, lo que he dejado atrás. Emigrar significa partir tu corazón en dos, nadie te dice que cuando lo haces jamás podrás sentirlo completo de nuevo, yo ya me dejé 3/4 en Cataluña y ahora otro pedazo se quedará aquí siempre, me lleve a donde me lleve el destino.
Emigrar significa estar siempre añorando lo de allí cuando estás aquí. Significa sentir que no hay fronteras, que ya no sabes decir de donde eres, plantearte muchas preguntas que no tienen respuesta. Abrir varios caminos por los que tu vida podría discurrir y vivir siempre con la duda de cual hubiera sido la mejor opción.
Pero el emigrante aprende a ser valiente y a vivir orgulloso de sus decisiones, porque nos han llevado a vivir experiencias que en casa no hubieran sido posibles.
Por la nostalgia que sientes cuando escuchas a unos turistas hablando en castellano, o cuando ves las fotos del facebook de ese cumpleaños en el que no has podido estar, por los nacimientos que te pierdes, por los cafés que pasan de semanales a un par de veces al año, por todo ello decides seguir sonriendo, porque aunque no sea de cuerpo presente, el alma del emigrante desarrolla la capacidad de estar aquí y en todas partes a la vez.
Queridos amigos; a seguir creando para seguir compartiendo!
Un abrazo muy grande.
viernes, 4 de abril de 2014
Lo que aprendí de mi maleta
Pocos profesores enseñan tanto como una maleta vacía.
Después
de tantos años de viajes, mudanzas, seminarios y placer, mi maleta me enseñó
algo tan importante como entender que 10
kilos son 10 kilos.
Puedes enfadarte con la compañía aérea, con tu pareja o
contigo mismo pero cuando tienes que viajar con tu pequeña maleta te das cuenta
de que es lo importante para ti. Aprendes a que si no te desprendes de lo
innecesario es imposible emprender el viaje.
Cuando llegas a tu destino siempre extrañas algo, cada viaje
es una lección. “Esta vez puedo llevar menos maquillaje, 2 pares de zapatos son
suficientes, necesito más espacio para traer regalos a la vuelta”.
Y así, viaje a viaje, tu técnica se perfecciona y sabes que
cargar en ella casi sin pestañear.
Mi última lección quiero que sea la de aprender a viajar sin
maleta, a disfrutar del viaje con nada más que lo puesto. Cada kilo que llevo a
mi espalda, cada objeto innecesario me impide viajar con comodidad, pero cada
vez que llega el momento de hacer de nuevo la maleta sigo sintiendo que “necesito”
10 kilos para poder volar.
Que cosa tan sencilla hacer una maleta, ¿verdad?
Pues hoy os propongo que imaginemos nuestra vida como de ese
viaje con maleta de mano se tratase, imaginar los sentimientos negativos y las
personas destructivas como objetos pesados y a todo lo positivo que te rodea
como livianas prendas de las que no puedes prescindir y dime ¿de que está llena
tu maleta ahora?
Y eso queridos amigos… ha sido mi reflexión viajera
prevacacionera!
A seguir creando y compartiendo!!!
Un abrazo!!
domingo, 23 de marzo de 2014
Si quieres; puedes
Quería haber publicado esta entrada el 19 de marzo, pero por falta de tiempo la publico hoy. Un día cualquiera, de un mes cualquiera, al fin y al cabo esta entrada se la dedico a mi padre y para mí todos son sus días!
Toda mi vida he escuchado sus palabras con atención, procuraba que mis errores no fueran los mismos que los suyos. Mi padre ha vivido muchas experiencias a lo largo de su vida y para mí es como las raíces a un árbol. Me ha nutrido con sus batallas, he aprendido de sus acciones y ha influido en mi personalidad de tal manera que hoy no sería la que conocéis si no fuera por su buen hacer como padre.
De todos sus consejos el que más me ha ayudado y el que me seguirá impulsando cada día es la tan manida pero cierta frase de "si quieres; puedes".
Nunca destaqué en nada en particular, si alguien me recuerda en el colegio es por mi habilidad para hablar sin parar. Quizás si hubieran orientado mejor a mis padres ahora hubiera sido periodista, escritora, o presentadora de Sálvame de Luxe, vaya usted a saber. Pero lo que si me ha permitido vivir tantas experiencias es la certeza que mi padre me inculcó desde que tengo uso de razón.
Por ello esta entrada es para darle las gracias, se que estarás leyendo estas líneas así que aunque ya lo sabes porque te lo digo siempre; gracias por haberme ayudado en los peores momentos creyendo en mi.
Estas semanas he vivido momentos maravillosos junto a familia, amigos y compañeros. En ocasiones aún siento que han formado parte de un bonito sueño, y cuando me doy cuenta de que son recuerdos reales no puedo hacer otra cosa que emocionarme y agradecer a todas y cada una de las personas que habéis hecho posible que sucedieran.
En estos días recibí un precioso mensaje por Facebook, una chica con muchas ganas de aprender y mejorar me decía... no se que has hecho para estar ahí. Quería que le contase como había llegado a presentar el Barbershow, a organizar la Swanky Party o la Masterclass. Me sentí abrumada, aún lo hago ya que no siento que todavía haya hecho nada significativo. No sabría responder con claves de éxito o libros de autoayuda. Solo puedo reconocer que trabajar duro y tener la suerte de estar rodeada de personas que confían en ti ha sido la única respuesta que pude dar. Por supuesto...una gran dosis de caradura lanzándome a ello sin pestañear y por ello mi mente vuelve al dichoso refranero español.
Si he de aconsejar a futuros profesionales o a los niños que me rodean sobre como encarar su futuro les diría lo mismo que mi padre me dijo a mi. Pero con un matiz, ya que hay una diferencia sustancial entre desear algo y quererlo y es ahí donde reside la clave.
Cuando deseas algo, ese sentimiento fugaz, va y viene como si del Guadiana estuviéramos hablando. Cuando quieres algo sueñas con ello, comes pensando en ello, tomas un café y hablas de ello, tus amigos y tu familia desean que dejes de hablar de ello. Cuando quieres algo inviertes toda tu energía hasta que lo consigues.
La frustración por no conseguir lo que deseamos nos aparta del verdadero motor que materializa los sueños. Meditemos sobre la diferencia entre desear y querer. Cuando sabes lo que quieres nadie te detiene.
Y esto queridos amigos ha sido el consejo de hoy.
Os dejo con las fotos de la fiesta, para mí la demostración de que mi padre siempre tuvo la razón y tardé mucho tiempo en ponerme las pilas!! Ahora toca luchar por lo que quiero!! pero eso lo dejo para otro artículo!
Un abrazo!
A seguir creando y compartiendo!
Toda mi vida he escuchado sus palabras con atención, procuraba que mis errores no fueran los mismos que los suyos. Mi padre ha vivido muchas experiencias a lo largo de su vida y para mí es como las raíces a un árbol. Me ha nutrido con sus batallas, he aprendido de sus acciones y ha influido en mi personalidad de tal manera que hoy no sería la que conocéis si no fuera por su buen hacer como padre.
De todos sus consejos el que más me ha ayudado y el que me seguirá impulsando cada día es la tan manida pero cierta frase de "si quieres; puedes".
Nunca destaqué en nada en particular, si alguien me recuerda en el colegio es por mi habilidad para hablar sin parar. Quizás si hubieran orientado mejor a mis padres ahora hubiera sido periodista, escritora, o presentadora de Sálvame de Luxe, vaya usted a saber. Pero lo que si me ha permitido vivir tantas experiencias es la certeza que mi padre me inculcó desde que tengo uso de razón.
Por ello esta entrada es para darle las gracias, se que estarás leyendo estas líneas así que aunque ya lo sabes porque te lo digo siempre; gracias por haberme ayudado en los peores momentos creyendo en mi.
Estas semanas he vivido momentos maravillosos junto a familia, amigos y compañeros. En ocasiones aún siento que han formado parte de un bonito sueño, y cuando me doy cuenta de que son recuerdos reales no puedo hacer otra cosa que emocionarme y agradecer a todas y cada una de las personas que habéis hecho posible que sucedieran.
En estos días recibí un precioso mensaje por Facebook, una chica con muchas ganas de aprender y mejorar me decía... no se que has hecho para estar ahí. Quería que le contase como había llegado a presentar el Barbershow, a organizar la Swanky Party o la Masterclass. Me sentí abrumada, aún lo hago ya que no siento que todavía haya hecho nada significativo. No sabría responder con claves de éxito o libros de autoayuda. Solo puedo reconocer que trabajar duro y tener la suerte de estar rodeada de personas que confían en ti ha sido la única respuesta que pude dar. Por supuesto...una gran dosis de caradura lanzándome a ello sin pestañear y por ello mi mente vuelve al dichoso refranero español.
Si he de aconsejar a futuros profesionales o a los niños que me rodean sobre como encarar su futuro les diría lo mismo que mi padre me dijo a mi. Pero con un matiz, ya que hay una diferencia sustancial entre desear algo y quererlo y es ahí donde reside la clave.
Cuando deseas algo, ese sentimiento fugaz, va y viene como si del Guadiana estuviéramos hablando. Cuando quieres algo sueñas con ello, comes pensando en ello, tomas un café y hablas de ello, tus amigos y tu familia desean que dejes de hablar de ello. Cuando quieres algo inviertes toda tu energía hasta que lo consigues.
La frustración por no conseguir lo que deseamos nos aparta del verdadero motor que materializa los sueños. Meditemos sobre la diferencia entre desear y querer. Cuando sabes lo que quieres nadie te detiene.
Y esto queridos amigos ha sido el consejo de hoy.
Os dejo con las fotos de la fiesta, para mí la demostración de que mi padre siempre tuvo la razón y tardé mucho tiempo en ponerme las pilas!! Ahora toca luchar por lo que quiero!! pero eso lo dejo para otro artículo!
Un abrazo!
A seguir creando y compartiendo!
domingo, 16 de marzo de 2014
El prestigio de una profesión
Cuando hablamos de prestigiar una profesión hablamos de
trabajo duro. Conseguir que la sociedad valore un trabajo no es fácil y mucho
menos si hablamos de la peluquería o la barbería.
Hablar de estos oficios implica retroceder hasta el comienzo
de las civilizaciones, ya que el cuidado del cabello y de la estética tiene
unas raíces muy profundas como seres humanos, pero esto lo dejaremos para otro
artículo.
Lo que en mi interior quiere salir como un grito desesperado
es el orgullo que siento por ser peluquera.
Escogí esta profesión a temprana edad y me apasiona. He
podido formarme profesionalmente en diferentes salones, he sido asesora de belleza
para una multinacional y he trabajado como formadora en una gran compañía, por
lo que he tenido la suerte de visitar salones de toda la península, conocer a
peluqueros con multitud de perfiles diferentes y si algo he aprendido es el
esfuerzo que requiere nuestra profesión.
Admiro profundamente a todos y cada uno de los peluqueros y
barberos de este país porque han sido valientes, han creado sus negocios
brotando de ellos su alma y han trabajado muy duro para superar toda clase de crisis
económicas y de valores que ha sufrido España. A partir de este párrafo solo
utilizaré un término pero esto va también para las barberías y barberos!!
Por ello quiero pedir disculpas de antemano por si alguien
se siente ofendido con las palabras que voy a escribir a continuación ya que
nacen con el espíritu de construir y no de lo contrario.
Mi experiencia me ha enseñado que, por desgracia, la
peluquería es el último rincón para muchas balas perdidas que no quieren
estudiar. Existen empresarios que se dedican a explotar a sus empleados con
horarios interminables, exigencias ilimitadas por un salario ridículo. El
sistema educativo permite que obtengan el título personas que no están
preparadas y a las que con un poco de ayuda económica no les importa abrir su
propio salón sin otro objetivo más que el de reventar precios y ofrecer un mal
servicio.
Estos factores y alguno que otro más han favorecido a que la
opinión y el valor de nuestro trabajo sea el que es.
Con ello no quiero aportar una visión pesimista del sector,
pero creo que no hay más ciego que el que no quiere ver y no hablar de los
problemas no nos permitirá crear soluciones.
Soy una fiel convencida de que si queremos prestigio debemos
comenzar con la formación; debe ser más intensa y más estricta. Más teoría, más
práctica e incluso una selección previa de los estudiantes. En la facultad de
derecho no entra todo aquel que dice querer ser abogado.
A los empresarios les pediría que cuidasen a sus empleados.
La mayor parte de nuevas peluquerías que he conocido han abierto las puertas
debido a que no encontraron un salón donde trabajar no se asemejase tanto a la
esclavitud.
Y la más importante y el motivo de este artículo; mejoremos
nuestra autoestima como profesionales.
Trabajamos muchas horas bajo la responsabilidad de mantener
y mejorar la imagen de nuestros clientes.
Confían en nosotros uno de los
aspectos más valiosos de sus vidas y respondemos con profesionalidad y calidad.
No somos unos ignorantes que no sabíamos qué hacer con
nuestras vidas, algunos empezaron perdidos pero ahora adoran nuestra función en
la sociedad y son de los mejores barberos o peluqueros que conozco, pero aquel
que no ame la profesión debería finalizar su experiencia y cambiar de sector.
Siento ser así de dura, pero así lo creo.
Se distinguen tan perfectamente aquellos apasionados
profesionales en sus tocadores de los que ocupan un puesto para ganar algo de
dinero que asusta. Y esa pasión en ocasiones se pierde por una mala gestión de
los recursos personales.
El prestigio en una profesión va acompañado del factor
económico, una hora en el psicólogo está a 60 euros, el doctor cobra lo que
quiere en su consulta porque valora que esa debe ser su remuneración por sus
conocimientos. Los mismos clientes que racanean un euro en el salón no rechistan
cuando compran un iphone, se van de vacaciones o van a un restaurante. Nuestro
sector se ve afectado por la continua desvalorización de nuestros servicios,
una lucha a muerte por ofrecer el precio más económico. Me pregunto qué pasaría
si invirtiésemos esa energía en luchar por ofrecer la mayor calidad y el mejor
servicio a un precio justo.
Los tiempos han cambiado, nosotros hemos cambiado. Asistimos
a constantes formaciones, invertimos dinero y tiempo en mejorar nuestra profesionalidad,
buscamos los mejores productos, conocemos el cabello mejor que nadie y debemos
empezar a exigir que se nos valore por ello.
Basta de permitir que los clientes dirijan nuestros salones
y nuestras estrategias comerciales, es hora de coger las riendas y pegar un golpe
en la mesa. Exigimos al gobierno que vuelvan al 8% y no hemos sido capaces de
incrementar a nuestros clientes ese 21%; por si los perdemos. Dejemos de ver
por el bolsillo de los demás, por las estrategias de los demás y comencemos de
cero.
Cree en ti, en tu profesionalidad y en tu proyecto y lucha
por ello. Al principio no será fácil pero a la larga tendrá sus recompensas.
Si tu cliente busca un precio económico, no te interesa,
porque tú no ofreces precio! Ofreces una experiencia, tu saber hacer y tu
profesionalidad. Todos sabemos cuánto cuesta que un fontanero o un mecánico
pasen por nuestras vidas, no deberíamos acomplejarnos por exigir respeto por lo
que realmente vale nuestro trabajo.
¿Y cuánto vale mi trabajo? Eso queridos amigos tiene una
difícil respuesta, ya que está en vosotros. ¿Con que producto trabajas? ¿Cuál ha
sido tu formación? ¿Te sigues reciclando? ¿Qué ofreces en tu salón? ¿Tu cliente
queda satisfecho? ¿Dónde está situada tu peluquería? ¿Inviertes en marketing? ¿Cuántos
empleados tienes? ¿Cuánto cuesta tu alquiler? ¿Y tus gastos? ¿Cuánto quieres
ganar?
Exige un alto grado de auto-crítica, y quizás nos bajemos de
golpe del pedestal en el que creíamos que vivíamos, pero es bueno analizar bien
lo que nos pasa, lo que sucede en nuestro salón e invertir tiempo en mejorar
nuestras debilidades para volver más fuertes que nunca!
No significa que todos tengamos que crear peluquerías de lujo, simplemente una mejora en nuestro salón puede permitirnos subir los precios y a la vez ganar clientes.
El problema en muchos casos es que hemos abierto las puertas
de nuestros negocios sin pensar, sin haber hecho un estudio de mercado previo,
sin fijarnos unas metas a nivel empresarial, sin un plan de marketing, sin
saber lo que es el sell in y el sell out, como optimizar el tiempo o mejorar la
relación de nuestros equipos.
Muchos de los que leáis estas palabras abriréis
los ojos como platos y es que esta es otra realidad. La mayoría de las
peluquerías no tienen un empresario detrás, sus dueños llenos de sueños se
aventuraron sin más conocimientos que los técnicos y sin ayuda de nadie han
toreado las inclemencias que cada año nos azotan.
Por eso creo que ha llegado el momento de dar un paso más
como profesionales, seguir estudiando, seguir preparándonos y abrir la mente al
mundo empresarial, a la publicidad y a la venta, es nuestro deber no dejar de
formarnos a todos los niveles.
Mejoremos desde como atendemos el teléfono, la gestión de la caja, el sistema de recepción, los servicios, la atención al cliente, la música, el seguimiento de nuestro trabajo con nuestros clientes. El mercado nos ofrece millones de alternativas, simplemente tenemos que estar abiertos a probar diferentes soluciones a nuestros problemas. ¿Como esperas obtener una diferente respuesta, si siempre haces la misma pregunta?
Si estás leyendo estas palabras, si sientes que algo no va
bien en tu negocio y aspiras a más. Pide ayuda, consejo a quien te lo pueda
dar, asesórate y busca toda la información posible. Quizás solo tienes que
cambiar de local, a lo mejor solo con cambiar la pintura de tus paredes es
suficiente para volver a empezar, pero si lo haces; hazlo bien.
Sé que da miedo. Pero debemos salir de la tan famosa área de
confort.
Qhair es un proyecto muy interesante en el que podéis buscar
ejemplos de éxito, Facebook nos permite relacionarnos con profesionales del
sector dispuestos a unir y a compartir. Hay mucha gente trabajando duro para
prestigiar la profesión. Sigamos sus pasos y entre todos lo conseguiremos. Os
propongo un pequeño paso para mañana por la mañana;
Mírate al espejo, levanta la cabeza y con orgullo dí ; soy
peluquer@ y adoro mi profesión.
Y después de plasmar mi opinión; yo lo grito!
ESTOY ORGULLOSA DE SER PELUQUERA!!!! Aunque a mi madre le
hubiese encantado que saliera abogada!
Gracias por leer mis palabras! A seguir creando y
compartiendo!
Esta va por vosotros!!!
miércoles, 5 de marzo de 2014
De como una idea se transforma en realidad
Hace muchos años que mi mente crea universos paralelos, fantasías de las que a veces no puedo escapar, ideas de negocio a las que siempre encuentro excusas para no llevar a cabo.
Creo que todos vivimos una gran parte de nuestras vidas en nuestros sueños.
Cuando hablamos de personas importantes, de aquellas que admiramos por sus logros, solemos preguntarnos ¿como lo han conseguido?
Historias como la de la creación de apple, facebook, incuso la del chupa chups o la fregona! nos enseñan que las diferencias entre los sueños y la realidad reside en la acción.
Nuestros miedos, nuestras inseguridades, son los mayores frenos. Hoy, desde mi pequeña ventana, quiero animar a aquel que me lea a que pase a la acción.
Sé que tienes un proyecto en mente, sé que posiblemente las personas que te rodean piensen que es arriesgado, que te animen a no dejar tu trabajo estable o que alienten a esa parte que nos ata a nuestra zona de confort. Yo te invito a que te lances. Se que no te conozco, se que no conozco tu situación personal, pero mi experiencia y la de otras personas que han salido de esa área tan segura y protectora me llevan a escribir estas palabras.
Durante cinco años trabajé en una empresa de éxito, con un buen sueldo que me permitía comodidades que ahora veo lejanas y puede que jamás las vuelva a vivir. Cuando abandoné mi trabajo, mi ciudad, a mi familia y amigos, estaba aterrorizada. Sentía un miedo y una inseguridad como jamás la había sentido. A continuación pase por temporadas de autoboicot y la confianza en mi misma se vio debilitada llegando a límites jamás experimentados. Pero a pesar de todo eso, una voz en mi interior me pedía que siguiese adelante. Que no buscase la gratificación inmediata. Hoy sigo sintiendo esos temores, pero cada vez estoy más segura que la felicidad que me reporta luchar por mi sueño es única. El sentimiento de ser fiel a ti mismo, de aportar algo a tu entorno, de poder crear aquello que siempre tuviste almacenado en tu carpeta de sueños, para mí es el mayor de los logros.
No busco fama, ni dinero fácil, no busco la gallina de los huevos de oro, ni siquiera ser un ejemplo a seguir. Busco ser feliz trabajando, sentir que he pasado de la fantasía a la acción aporta seguridad, mucha más que un sueldo fijo.
Así que de nuevo solo puedo invitarte a lanzarte a lo desconocido y a ser fiel a tus pensamientos, a luchar hasta que te quedes sin aliento por transformar esa materia impalpable en realidad.
Y si algún día quieres compartir conmigo ese momento, aquí estaré para leerlo y alegrarme por tí.
Hoy brindaré por todos esos sueños que la gente que me rodea está cumpliendo.
Yo seguiré desde aquí, desde mi ventana, creando y compartiendo!
Creo que todos vivimos una gran parte de nuestras vidas en nuestros sueños.
Cuando hablamos de personas importantes, de aquellas que admiramos por sus logros, solemos preguntarnos ¿como lo han conseguido?
Historias como la de la creación de apple, facebook, incuso la del chupa chups o la fregona! nos enseñan que las diferencias entre los sueños y la realidad reside en la acción.
Nuestros miedos, nuestras inseguridades, son los mayores frenos. Hoy, desde mi pequeña ventana, quiero animar a aquel que me lea a que pase a la acción.
Sé que tienes un proyecto en mente, sé que posiblemente las personas que te rodean piensen que es arriesgado, que te animen a no dejar tu trabajo estable o que alienten a esa parte que nos ata a nuestra zona de confort. Yo te invito a que te lances. Se que no te conozco, se que no conozco tu situación personal, pero mi experiencia y la de otras personas que han salido de esa área tan segura y protectora me llevan a escribir estas palabras.
Durante cinco años trabajé en una empresa de éxito, con un buen sueldo que me permitía comodidades que ahora veo lejanas y puede que jamás las vuelva a vivir. Cuando abandoné mi trabajo, mi ciudad, a mi familia y amigos, estaba aterrorizada. Sentía un miedo y una inseguridad como jamás la había sentido. A continuación pase por temporadas de autoboicot y la confianza en mi misma se vio debilitada llegando a límites jamás experimentados. Pero a pesar de todo eso, una voz en mi interior me pedía que siguiese adelante. Que no buscase la gratificación inmediata. Hoy sigo sintiendo esos temores, pero cada vez estoy más segura que la felicidad que me reporta luchar por mi sueño es única. El sentimiento de ser fiel a ti mismo, de aportar algo a tu entorno, de poder crear aquello que siempre tuviste almacenado en tu carpeta de sueños, para mí es el mayor de los logros.
No busco fama, ni dinero fácil, no busco la gallina de los huevos de oro, ni siquiera ser un ejemplo a seguir. Busco ser feliz trabajando, sentir que he pasado de la fantasía a la acción aporta seguridad, mucha más que un sueldo fijo.
Así que de nuevo solo puedo invitarte a lanzarte a lo desconocido y a ser fiel a tus pensamientos, a luchar hasta que te quedes sin aliento por transformar esa materia impalpable en realidad.
Y si algún día quieres compartir conmigo ese momento, aquí estaré para leerlo y alegrarme por tí.
Hoy brindaré por todos esos sueños que la gente que me rodea está cumpliendo.
Yo seguiré desde aquí, desde mi ventana, creando y compartiendo!
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