lunes, 29 de diciembre de 2014

Adiós crisis, Adiós…

Adiós crisis, Adiós…

Así quiero acabar el año; con este deseo.


En el último post para este 2015 me gustaría invitar a mis lectores a reflexionar profundamente sobre su situación personal y que al concluir los pensamientos pasemos a la acción.

Son demasiado comunes los famosos propósitos de año nuevo. Este no debe ser uno más de la lista.

Me gustaría ayudaros a traspasar todas las barreras que os habéis construido entre vuestro yo real, vuestros sueños y vuestras necesidades y ese reflejo superficial que habéis abrazado y al que llamáis identidad.
 Porque solo en ese “yo” que os da miedo, el que protegéis de los sufrimientos, encontrareis las respuestas a vuestros problemas y el impulsor que os despegue hacia la consecución de vuestros ideales.

Es más cómodo observar nuestra vida despegados de la cruda realidad, dejarnos llevar por el día a día sin tomar conciencia de nuestros actos y pensamientos. Pero lo valiente, y lo que marca la diferencia entre aquellos que se han despedido de la crisis y los que más de ocho años después siguen lamentándose; es tomar el control.

Os encontrareis con verdades incomodas, os mirareis al espejo sin llegar a reconoceros, pero os abrazareis y curareis vuestras propias heridas, porque hemos sido nosotros mismos los causantes, directos o como negligentes  autocuidadores, de nuestros malos momentos.

Siempre tenemos el poder de decisión, podemos alejarnos del peligro o enfrentarnos a él, podemos amar a una persona y dejarla libre o encadenarnos a esa enfermiza relación hasta que nos consuma, podemos sentir miedo de un nuevo proyecto y abandonarlo en un cajón o abrazar a ese miedo y transformarlo en realidad. Podemos seguir llorando por el dolor que sufrimos, o dejar el sufrimiento y construir nuevas realidades, podemos…porque siempre hemos tenido el poder. 
Porque nadie puede amarte tanto como cuando has encontrado tu amor propio, porque nadie puede respetarte cuando has perdido el respeto por ti mismo.

Mensajes que hemos escuchado una y otra vez, pero… ¿Cómo lo hago? ¿Cómo salgo del pozo en el que me he metido y del que solo veo una pequeña luz, tan lejana a mi, que me duele solo pensar que jamás podré salir de esta?

Ojalá tuviera el secreto…

Pero lo que sí tengo es la reflexión sobre algunas de las claves que me ayudaron a cambiar por completo mi situación personal.

El conocimiento 

Si quieres vencer a un enemigo, debes conocerlo mejor que a ti mismo.
El arte de la guerra en ocasiones es útil, y para mí es un punto fundamental.

No solo el conocimiento interior, el que me ayudará a descubrir cuál es el problema. El conocimiento del cerebro, la neurociencia aplicada a la inteligencia emocional. La familia Punset está realizando una gran labor de divulgación al respecto y sinceramente ayuda.

Si atraviesas una depresión, entender el proceso bioquímico de esta te ayuda a eliminar mitos y leyendas que bloquean.

Si comprendes el funcionamiento hormonal y como afecta en las diferentes etapas del hombre, y de la mujer, aprendes a distinguir una crisis hormonal de una crisis de pareja. En ocasiones ocurren a la vez.

Cuanta más información obtengas, cuanto más conocimiento adquieras mayor será el nivel de control sobre lo que ocurre en tu interior.

El cerebro se entrena al igual que hacemos con nuestro cuerpo.

 La empatía

Creo necesario salir del centro de uno mismo para poder avanzar en nuestro camino. La empatía nos ayuda a entender a los demás, a ver los problemas desde otra perspectiva y a objetivizar los nuestros.

En ocasiones estamos tan enfocados en nuestro dolor, en nuestros quebraderos de cabeza que nos olvidamos de levantar el mentón y observar otras realidades. 
Nos olvidamos de ayudar a los demás pues sentimos que si estamos de alguna manera estropeados no podremos ayudar a nadie.

En el proceso de ayudar a otros nos descubrimos como seres humanos, capaces de dar más de lo imaginado. En el dar y en el agradecimiento, encontramos más felicidad que en el recibir.

Diversos estudios científicos han demostrado en más de una ocasión los beneficios de la generosidad y del agradecimiento.

Un pequeño primer ejercicio es escribir una carta, no tiene por qué tener destinatario, en la que agradezcamos por todo lo que tenemos, material y personal.

Un segundo gran ejercicio es escribir a alguien y enviar esa carta de agradecimiento.

Si cada día somos capaces de agradecer, el mundo que nos rodea se transforma.

No es magia, es inteligencia emocional (gracias Elsa por tus grandes frases)


La acción

Actuar, es lo que marcará la diferencia.

De nada me sirve tener buenas intenciones si mis acciones no muestran lo que he cultivado en mi interior.

No hay nada más poderoso que un primer paso, lleva al otro pie a seguir avanzando, crea energía en movimiento y es imparable.

No te adelantes a lo que va a ocurrir. Solo vas a enfrentarte a un paso en cada ocasión, no darás el siguiente hasta estar preparado y si algún problema surge lo resolverás. Es así de fácil. El problema es que nos atemorizamos con el dios egipcio “Isis”. Y si…Y si…Y si….
No te preocupes por un problema hasta que llame a tu puerta, es muy posible que jamás aparezca, que solo sea otro secuaz del miedo que te inmoviliza.

Ten miedo

Y no tengas miedo de tener miedo. Esa es la diferencia.

El miedo es un mecanismo natural que previene nuestra muerte prematura.

El miedo a tener miedo es lo que hemos creado en nuestra mente para enfrentarnos al día a día.

No hay leones persiguiéndonos por las calles, ni tribus enemigas que quieran cocinarte como aperitivo.

La mayoría de nosotros vivimos en un mundo seguro, en el que la esperanza de vida a llegado a sus máximos históricos, donde disponemos de acceso a cubrir nuestras necesidades básicas y por lo tanto todos deberíamos disfrutar de nuestra vida de manera plena y satisfactoria.


¿Qué es lo que te impide ser feliz?

Adiós crisis, adiós…

Que este sea el primer pensamiento de los que te ayuden a cambiar tu vida en el 2015.

Yo no bajo la guardia, sigo trabajando en ello, así que por aquí nos veremos!
A seguir creando y compartiendo!


Por un 2015 más cerca de la felicidad!


viernes, 12 de diciembre de 2014

Profesionalidad, legalidad y otros menesteres de la profesión


Vivimos tiempos convulsos, el sistema de bienestar social corre peligro, la tasa de desempleo roza límites insostenibles, un mayor número de familias sobreviven en condiciones contrarias a lo que nuestra constitución promete al ciudadano español, los impuestos aumentan, el consumo decrece y el panorama que se dibuja en noticiarios y tertulias es cuanto menos desalentador.

Este compendio de desgracias, más las innumerables que me dejo por el camino, son la cara oscura de un país que pide a gritos recuperar lo que se le ha robado.

Pero este escenario está tras las espaldas de todos los ciudadanos y no puede ser la excusa que justifique la ilegalidad.
Tolerancia 0.

Si la legalidad es abusiva o no estamos de acuerdo con las decisiones políticas que vivimos, nuestra obligación es utilizar los recursos de los que disponemos de manera individual y colectiva y cambiar las cosas, lamento comunicar que con un like o un debate en Facebook nada se hace, inclusive…escribir este artículo.

Plataformas sociales, voluntariado, ir a una urna y depositar el voto; eso cambia una sociedad.

Dicho esto, considero que nuestro sector sufre las consecuencias de dos tipos de ilegalidades; las que comente el empresario y las que comenten los individuos.

Daña tanto el sector la persona que trabaja a domicilio, sin declarar y ofreciendo precios ridículos, como el empresario que tiene contratado a un trabajador por menos horas de las que en realidad hace y la mitad de su sueldo lo ingresa en B.

Negar estas dos realidades, excusarse en ese apocalíptico escenario, no es más que un insulto a todos aquellos que sí se esfuerzan en mantenerse en la legalidad contribuyendo con el bien común y manteniendo la ética profesional a salvo todavía.

Para mí aquel que no es legal no es éticamente profesional, que no significa que no sea buen o mal profesional.

Simplemente me parece un comportamiento individualista del que no participo, luego queremos beneficiarnos de ayudas sociales, educación pública y servicios sanitarios gratis y de calidad. Desde la ilegalidad solo contribuimos a su destrucción.

Cuanto daño han hecho los dueños de salones que pagan salarios irrisorios pudiendo ofrecer sueldos justos a sus empleados, cuantos profesionales han perdido la ilusión por la profesión debido a la desmotivadora gestión de equipos, a la falta de formación, al desprecio constante, a la explotación de sus trabajadores. Me encantaría que mis palabras fueran una exageración de la realidad, pero por desgracia está tan latente que aún sangran heridas al respecto.

Por ello es esencial la educación, el acceso a formación, la transparencia, el trabajo duro buscando la excelencia profesional, mejorando cada día un poquito.

Desde mi ventana al mundo pido que dejemos de luchar los unos contra los otros, que abandonemos esos egos que nos dominan y nos sentemos a dialogar de manera pausada para encontrar un punto de encuentro.

Quizás suene extremista lo que voy a escribir pero no todos valen para regentar un negocio, y aquellos que no cuiden a sus trabajadores de manera responsable y legal deberían perder sus empresas.

Si has abierto una peluquería y no tienes ingresos suficientes para pagar un sueldo digno a un empleado, no lo contrates. Quizás puedas ofrecerle un alquiler de tocador si es que tienes un volumen suficiente de clientes con el que se pueda ganar la vida. Si tampoco tienes ese volumen mínimo de clientes es que no necesitas a nadie más en tu salón.

Quizás con empresarios responsables menos personas buscarían la ilegalidad del trabajo a domicilio.
Si como profesionales nos esforzásemos cada día en ser mejores y en ofrecer la máxima calidad a nuestros empleadores, quizás no tendríamos que trabajar a domicilio porque podríamos ofrecer un valor añadido a quien nos pudiese contratar y ayudar al que tiene el negocio.

No olvidemos que en la pequeña empresa el dueño arriesga todo lo que tiene y el empleado tiene que poner toda la carne en el asador para que la relación sea rentable y ambos puedan seguir trabajando y mejorando su nivel de vida.


Queda muy poco para que acabemos el año y mucho trabajo colectivo por realizar; pon tu grano de arena desde el lado de la bahía en el que te encuentres.



lunes, 17 de noviembre de 2014

Porque mi barco no es un submarino, de tanto bajar precios naufragué.

Durante estos meses inactivos en esta mi ventana, he podido participar en diferentes debates que se centraban en un problema delicado y sensible para aquellos que participaban; el precio de los servicios.

Es muy complicado argumentar en pocas líneas y sin ofender a nadie el porqué estoy radicalmente en contra de una política generalizada de precios low cost en el sector de la peluquería y la barbería.
Las palabras suelen ser tergiversadas y utilizadas para esgrimir opiniones que se encuentran alejadas de mis creencias y finalmente me llevan a no participar en forums donde siento que mi inversión de tiempo y energía no es correctamente valorada.

Por otra parte, estos comentarios y opiniones, me han motivado a volver a escribir así que me siento muy agradecida a aquellas personas que encienden mi chispa sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Desde ya mis disculpas a aquellos lectores que se sientan ofendidos por mis opiniones. Siempre escribo desde una postura constructiva y con la profunda intención de aportar mi experiencia y conocimientos en pro de una mejora de nuestro sector, empezando por aquellos que dedican su tiempo a leer mi blog. Es la razón fundamental del respeto que intento infundir en mis palabras pero que  debido a la delicadeza del tema en cuestión sé que alguien se ofenderá con ellas. No es mi intención ofender, si lo es hacer reflexionar y evocar un posible cambio que está en manos de todos y cada uno de los profesionales que conformamos el sector.

La guerra de precios que estamos protagonizando tiene muchas ramificaciones de las que podría escribir no un post, sino un libro de 100 páginas, así que seré lo más concisa posible.

Cuando una persona decide abrir las puertas de una peluquería/ barbería debería hacerlo habiendo hecho los deberes previamente, pero la realidad actual es que un porcentaje muy alto no ha hecho un plan de empresa previo, no sabe lo que es un estudio de mercado y mucho menos tiene claras las estrategias comerciales que realizará a corto y medio plazo.

Es difícil mejorar un sector que no es consciente de que forma parte de un entramado empresarial, ya que mucha de las decisiones que se han de tomar deben partir del conocimiento de herramientas tácticas que se alejan de esa pequeña parte que es el “pricing”.

Nuestra carta de servicios debe ser plenamente estudiada.

¿Qué clientes quiero captar?

1) Busco un cliente de alto poder adquisitivo que valore el servicio y la calidad por encima del precio.

2) Busco satisfacer las necesidades de un cliente que no dispone de un gran capital por lo que no va a valorar mis servicios, simplemente busca un precio económico.

3) Busco un cliente de clase media que pueda permitirse servicios de mayor calidad pero busque una buena relación calidad/precio.

Estos tres supuestos plantean 3 negocios diametralmente opuestos.

En el primer caso la ubicación del local, la decoración, el mobiliario y el personal han de estar enfocados a un cliente que aprecia cada detalle. Un cliente exigente que no entrará por la puerta de cualquier establecimiento. Los costes de abrir y mantener un negocio de estas características no permiten una política low cost.

En el segundo caso los gastos han de reducirse notablemente para obtener beneficios a final de mes. El equilibrio entre gastos y beneficios ha de estar meticulosamente estudiado ya que un error de cálculo puede llevarnos al cierre del negocio. Sin embargo una buena gestión de recursos nos lleva al éxito profesional.

El tercer caso es quizás el más difícil de gestionar ya que tiene que estudiar atentamente el posicionamiento de su marca, el producto que ofrece y la calidad del servicio que su cliente recibe. Aquí necesitamos estrategias de branding , conocimientos de marketing y una filosofía clara de la que tus clientes se puedan enamorar.

¿En que supuesto estás tu? ¿En que supuesto te situarían tus clientes?
Comprueba mediante encuestas si concuerda tu percepción del negocio con la percepción que tienen tus clientes. Te puedes llevar sorpresas si realizas este ejercicio.

La percepción de caro y barato está integrada en nuestro subconsciente y nos anticipa a preparar el dinero que vamos a pagar.

Una cerveza es un producto que podemos encontrar fácilmente pero que sabemos que en un supermercado pagaremos unos céntimos, en la barra de un bar un poco más de un euro, en la terraza de ese bar un poco más de ese poco más de un euro y en un pub ya preparamos 3 euros que subirán a 7 si vamos a una discoteca de moda.
Si nos cobraran el mismo precio en la discoteca que lo que cuesta en el supermercado frunciríamos el ceño y pensaríamos que ahí hay gato encerrado y buscaríamos la cámara oculta. Es un producto que no cambia en absoluto sus características y en el que no dudamos sus diferencias de coste e incluso podemos entenderlas y justificarlas.

Otro debate sería el de si es ético. Pero para ese debate no me siento preparada aún.

Un corte de cabello, una aplicación de color, un simple lavado de cabeza, son servicios que tienen costes significativamente diferentes, como he podido explicar en los 3 supuestos,  y por los cuales hay clientes dispuestos a recorrer kilómetros o pagar sumas estratosféricas buscando un salón específico o un estilista hipervalorado.

Por ello cuando fijamos nuestros precios no debemos preocuparnos tanto por aquellos que tenemos a nuestro alrededor, debemos hacer un ejercicio de estudio interno, debemos marcarnos metas y tener claros nuestros objetivos, porque la continuidad en nuestro negocio obteniendo beneficios depende de ello.

Recurrir a la bajada de precios de los servicios, a vivir permanentemente en oferta es la salida fácil, desesperada y más desatinada que un empresario puede realizar, ya que sin un estudio previo no seremos conscientes de las consecuencias a corto y medio plazo que ellas tendrán.

En esta guerra el único que gana por ahora es el consumidor, las empresas que hacen bien sus deberes y las víctimas son todos aquellos salones que han cerrado y cerrarán en los próximos años justificando su derrota en la crisis y la subida del IVA.

¿Quieres probar algo diferente?

Sube los precios. No me he vuelto loca. 

Sube los precios de manera inteligente, habiendo estudiado un poco como llegar a ello. Quizás debas cambiar la estética de tu local, haciendo una pequeña inversión se consiguen milagros, quizás debas subir el sueldo de tus empleados para aumentar su motivación, quizás recurrir a formación y al perfeccionamiento del equipo, quizás prescindir de servicios y ser más especialistas pero los mejores en vuestra especialidad.

Quizás, solo quizás puedas encontrar que tu empresa vuelva a flote, en pocos meses produzca más beneficios y el valor que perciben de ti tus clientes haya aumentado exponencialmente.


Iniciativas como Qhair, ejemplos como el de Felicitas, como Alvaro the Barber, nos enseñan que otro camino es posible y en tu mano está el futuro de que tu sueño acabe floreciendo o naufragando.



domingo, 21 de septiembre de 2014

Lo sentimos; no hay sitio para todos

Puede que tener un título de peluquería acredite que has aprobado unas asignaturas y estás capacitado para desarrollar técnicamente un trabajo. Puede que estudiar dos años en un instituto, si has tenido buena suerte, te haya aportado mucha información y algo de práctica. Puede que tus años como aprendiz hayan sido intensos y llenos de experiencias, pero nada asegura que cuando abras la persiana de tu nuevo salón todo vaya a salir bien.

Si tu motivación para dar el gran paso de empleado a empresario ha sido la necesidad de huir de tus jefes, lamento decir que en unos años posiblemente cierres tu empresa con una gran deuda a tus espaldas.

El sector de la belleza de este país tiene problemas, múltiples problemas estructurales que destapan la poca calificación en muchos sentidos de muchos de los profesionales que en el trabajan.

La falta de humildad del que empieza, mezclada con la prepotencia y el abuso de poder del empleador han llevado a un estado crítico a los salones de este país, y es que lo sentimos pero no hay sitio para todos.

Que cada peluquero abra su propio salón; no es una solución.

Que cada salón contrate gente poco cualificada; tampoco.

Siento decirte que aunque seas buen peluquero, tus clientes te adoren y sientas que puedes con todo, eso no significa que sepas llevar un negocio.

Si estás leyendo estas líneas y no llevas el "emprendimiento" en tus venas quiero que reflexiones algunos puntos.

-¿Cuál es la verdadera motivación que te lleva a querer montar tu salón?
Si llevas años queriendo tener tu propio negocio porque tienes algo fresco que aportar, has detectado necesidades que no están cubiertas en tu zona o tras un estudio de mercado has encontrado el sitio perfecto para llevar a la realidad tu sueño; ADELANTE!!!

-¿Estás dispuesto a sacrificar tus vacaciones por tu negocio?
Si no te importa sacrificar días de vacaciones, si eres consciente de que el calendario laboral ya no significará nada para ti porque en tus días libres vas a seguir teniendo trabajo administrativo o simplemente pensando en nuevas estrategias comerciales, ADELANTE!!!

-¿Te gusta terminar de trabajar a una hora fija y disfrutar de tu tiempo personal?
Esta tiene trampa, porque cuando tienes tu propia empresa tu familia y amigos tirarán de ti para que te despegues de tu trabajo porque siempre hay algo que hacer! Sin horarios fijos, te costará discernir tu tiempo personal y libre del tiempo que le dedicas a la empresa porque cuando te apasiona ya no vuelves a trabajar nunca más!

-¿Necesitas una estabilidad económica?
Parte fundamental del proyecto, si necesitas una estabilidad económica no dejes de ser empleado, ya que eso como empresario es casi un sueño! Siempre hay imprevistos, épocas de bonanzas y vacas flacas por doquier. Si no tienes miedo a no cobrar exactamente lo mismo cada mes, si no te asusta no tener un mínimo fijo mensual, entonces; ADELANTE!!!

-¿Tienes nociones de marketing? ¿contabilidad? ¿gestión de recursos humanos?
Si a todo lo demás te he respondido con un adelante y en esta te pillo pez… no te preocupes! Será el menor de tus males! Pero no te descuides e intenta aprender al máximo ya que cuanta más formación en este sentido más cantidad de herramientas vas a tener a tu disposición para enfrentarte a una realidad difícil.

Como ves hay mucho más detrás de la buena gestión de un negocio. Solo he querido dar unas pinceladas al respecto. Cuando no hay conocimiento empresarial el recurso más fácil es competir por precio y así vemos como se regala nuestro trabajo. Personas que no saben enfrentarse de otra manera a un problema, excusándose en factores tan lejanos a la realidad como sus propios conocimientos de ella.

Me duele ver el cierre de un salón, pero cuando eso ocurre me pregunto por el error de la persona que lideró el proyecto. Me pregunto si como otros tantos se lanzó a la aventura sin la preparación necesaria y si también lo hizo tras la frustración de haber topado, una y otra vez,  con terribles dueños de establecimientos que simplemente querían aprovecharse de su talento.

Por ello y más que nunca te animo a que busques un buen salón antes de abrir el tuyo propio. No caigas en las manos de explotadores que lo que harán es enterrarte en los infiernos de este sector tan hermoso.

Piensa en ti como estilista, en los productos y servicios que te gustan, los estilos que prefieres, los conceptos que son más afines a ti y busca en tu ciudad o alrededores, porque vale la pena viajar media hora cada día a otro pueblo con tal de trabajar en el salón apropiado.

No te dejes llevar por la desesperación del que necesita trabajar, y guíate por la pasión que mueve tus entrañas.

No te devalúes, inténtalo al menos.

No hay salón demasiado bueno para ti. Si así lo sientes solo necesitas más horas de práctica y esfuerzo. Visita ese salón que tanto te gusta. Preséntate con la mejor de tus sonrisas, pregunta si puedes pasar unas horas viendo cómo trabajan.

Incluso si no necesitan a nadie, invierte parte de tu tiempo en estar en ese salón que tanto te gusta.
Si trabajas duro podrás conseguir cualquier meta que te propongas.

Si buscas una vía de escape… solo encontrarás piedras en tu camino que te harán tropezar y aborrecer tu profesión.

De jefes, de los malos y de los buenos, hablaremos en otra ocasión. Pero por el momento, reflexiona sobre el momento que vives a nivel profesional, revisa tus metas. No se necesitan más peluquerías baratas, se necesita más calidad y más trabajo duro para volver a prestigiar una profesión. ¿En qué lado de la balanza estás tú?

A seguir creando y compartiendo!!

Un abrazo compañeros!


jueves, 18 de septiembre de 2014

Lo que aprendí de Alemania

Hace 5 años hice mi primera y única visita a Alemania, fue breve, solo una parada para comer en Munich y estirar las piernas en el medio de un larguísimo viaje de carretera alrededor de Europa.

Mi experiencia no fue buena, me timaron en una panadería, no encontraba ningún menú con la traducción en inglés, nadie hacía el esfuerzo de intentar comunicarse conmigo, sentía que si no hablaba alemán era mi problema y me agobié bastante.

Me fui del país con mal sabor de boca y por supuesto cada vez que, tras ese viaje,  salía el tema de Alemania, no tardaba ni dos minutos en hablar pestes sobre el país y sus gentes, engordando la lista de topicazos del país.

Cuando me dijeron en New York Barbershop que Pantofola d’Oro nos había contratado para ir de gira, creando "happenings" en sus stands de los más lujosos centros multimarca de Alemania me emocioné muchísimo! Pero a la vez, mis miedos y prejuicios inundaron mi ser.

Así que maleta en mano y boina puesta (me faltaba la gallina bajo el brazo, la verdad) el país germano estaba dispuesto a romper con todas mis dudas.

Alemania  y sus gentes tienen sus particularidades, sus costumbres, su cultura, pero la experiencia estuvo protagonizada por un alto porcentaje de personas amables, dispuestas a ayudarnos y por un ínfimo  muestrario de mala educación y frialdad. Como en todas partes.

En Köln, su hermosa catedral nos dejó sin palabras. En Anson’s, lo que viene a ser el Corte Inglés de allá, todo el personal se mostraba dispuesto a ayudarnos, aquellos clientes que no sabían inglés mostraban su agradecimiento con infinitas sonrisas y sigo sin encontrar esa frialdad europea de la que tanto se habla.

Düsseldorf mucho más hermosa aún que Köln nos sorprendió con su reconstruido barrio antiguo. La guerra lo destruyó y sus ciudadanos lo reconstruyeron basándose en los planos originales. De nuevo en el evento más alemanes encantadores.

Esta experiencia me ha servido de lección, me ha demostrado una vez más la importancia de una buena primera impresión.  Tan solo unas horas en un país, vivir un par de malas experiencias y el sentimiento y la opinión me han acompañado durante estos 5 años.

Así que aplicando esta experiencia en otros ámbitos;
¿Cómo crees que puede afectar a la imagen de tu salón un pequeño mal gesto?

Pensemos en esa llamada de teléfono que atendimos sin muchas ganas, en ese cliente que estuvo esperando por nuestra atención y obtuvo una respuesta seca porque no teníamos un buen día.

Si crees que has perdido clientes porque han puesto varios salones más económicos a tu alrededor ( solo un 9% de los clientes nos abandona por esta razón), o porque la crisis es la culpable de ello ( aproximadamente un 24%), te falta hacer autocrítica ya que el 68% de los clientes que abandona un negocio para no volver alegan una mala atención o mal servicio.

Un cliente descontento no es fácil de detectar, simplemente no vuelve. Mientras el contento feliz hablará de ti a 5 personas, el que se ha ido por la puerta de atrás lo hablará con 10.
Así que mañana dedica el día a prestar atención a cómo son tratados tus clientes, por ti y por tu equipo.

Realiza encuestas anónimas, busca algún sistema de feedback que realmente te permita saber la opinión de aquellas personas que entran en contacto con tu negocio. Quizás puedas pedir a alguien que haga de cliente espía.

 En ocasiones descuidamos esos pequeños detalles, y hoy más que nunca soy consciente de ello.

 He aprendido también a dar segundas oportunidades, no me dejaré llevar tan fácilmente por el camino de las generalidades, porque en todas partes; te encuentras de todo! Pero como no podemos pedir segundas oportunidades a aquellos que deciden confiar en nosotros, trabajemos porque nuestra primera impresión sea siempre la mejor posible!

Y lo más importante; trata a tu cliente siempre como el primer día, no des por sentado que volverá, Si te acomodas aumentas el riesgo de descuidar esos detalles que te hacen especial.

Así que aquí os dejo esta lección que me ha enseñado la primera etapa de nuestro tour por Alemania.
Espero que disfrutéis de algunas de las fotografías del evento!

A seguir creando y compartiendo!!














lunes, 15 de septiembre de 2014

Germany, here we goooo

Pues esta entrada será breve!
Muy breve!!
Maletas listas, herramientas preparadas y el camión en su destino!
Emprendemos una pequeña aventura por tierras germanas de la mano de New York Barbershop para embellecer a hombres con estilo y clase. Cortes, afeitados y barbas a porrón! Preparados??

Comenzamos un tour por 5 ciudades repartidas por el país más cervecero y prometo reportaje gráfico y compartir alguna anécdota, por su puesto!
Para empezar os dejo la ruta.
Próxima parada...



domingo, 14 de septiembre de 2014

Aviso a navegantes!


Estás buscando formación de calidad? Un curso en el que invertir tu dinero y ese precioso tesoro llamado tiempo? ALERTA!!! No caigas en las manos de cualquiera!

Ante este mundo tan difícil de cambiar, la información es la poderosa herramienta que nos protegerá de ávidos farsantes que aprovechan el auge de una profesión que, para posicionarse de nuevo correctamente, necesita de unas bases sólidas llenas de reciclaje y pasión!

Por ello me he lanzado a escribir al respecto.

Así como para peluquero no cualquiera vale, y aquí lanzo un mensaje a las madres de toda España; si tu hij@ no quiere estudiar no significa que valga para peluquer@ ya que esta profesión no es un cubo de basura donde depositar los residuos inservibles de una sociedad equivocada. 
Si tu hij@ tiene vocación para el servicio y la atención al cliente, adora peinar a sus amig@s y  termina en los últimos 5 minutos antes de salir porque se ha pasado la tarde probando peinados en ell@s. Si se pasa horas en el pinterest buscando tutoriales para teñirse en casa con la gama del arco iris. Si a sus muñecas o a las de su hermana las ha dejado pelonas de tanto practicar con las tijeras. Si además es creativ@ y apasionad@; entonces guial@ en su camino por esta tan sacrificada profesión.

Así como para peluquero no cualquiera vale, lo mismo pasa como formador. 

Un buen formador debe tener unas aptitudes, unos conocimientos técnicos y lo más importante; debe saber enseñar! que no es lo mismo que saber hacer algo.

Ser formador no es estar por encima de nadie, es saber ponerte al lado de la persona que confía en ti y volcar en ella tu conocimiento, subirla y tú desde abajo aprender de ella. Todo lo demás es ego e idolatría mal comprendida.


Actualmente vivimos un estallido de formadores y formaciones. En mi opinión se debe al boom de conocimientos gratuitos e instantáneos, que no siempre verídicos, que ofrece el acceso a internet. Los profesionales del sector necesitan reciclar sus técnicas y conocimientos, adaptarse a las nuevas exigencias de sus clientes y eso requiere de volver a poner los codos sobre la mesa de estudio y horas de práctica para su perfeccionamiento.

Para empezar debemos exigir a los organizadores de la formación un específico detalle del contenido de dicha formación. Detalles de la experiencia formando de aquellos profesionales que impartirán el curso.

El formato de la formación es importante ya que solo tú sabes que necesidades tienes y quizás acudes a un tipo de formación que no va a satisfacer tus expectativas.

Si necesitas practicar, necesitas cursos presenciales y prácticos. Si es un curso presencial necesitas saber cuantos alumnos y educadores habrá por curso.

Ojo!!
Hacer un curso de un día de afeitado, por muy presencial que sea, no te hace experto en afeitado.
Como alumnos debemos ser conscientes de que lo que hemos aprendido es una técnica y como aplicarla, nuestra obligación es practicar hasta realizar un servicio de calidad que después podremos cobrar como Dios manda!
(como este ejemplo... aplíquese a cualquier otro curso breve de cualquier técnica estupenda)

Y por otro lado; las tan afamadas masterclass pero...

¿Que es una MASTERCLASS? 

Una clase magistral, así se llamaban antes del anglicismo, tiene como objetivo ofrecer el conocimiento y experiencia de un experto a un grupo de estudiantes que simplemente se sientan y miran.

Este tipo de formación está enfocado a profesionales que necesitan conocer los secretos de otros expertos para profundizar en una materia de la que ellos ya tienen un alto nivel . 
Es perfecta para motivar a aquellos que tienen un nivel medio o básico puesto que son personas de referencia y muestran como la práctica y la autocrítica pueden llevarte a niveles más avanzados. 

Posiblemente no sea una formación sorprendente o espectacular, simplemente ofrece la oportunidad de ver como otros profesionales ejecutan diferentes técnicas, conocer su filosofía de trabajo, y ampliar nuestras miras en esta profesión tan extensa y personal.


Pero...aquí viene lo más importante!!
Incluso si es la peor de las formaciones con el peor de los formadores, si tu actitud es la correcta aprenderás siempre! aunque sea aquello que no se debe hacer.

La actitud del oyente, del estudiante, del aprendiz, del profesional que quiere reciclarse...

Cuando recibes formación debes ser consciente de que tu cerebro será tu peor enemigo. Lucharás contra pensamientos negativos tales como;

"yo eso lo hago mejor"
"yo lo hago diferente pero me queda igual"
"yo eso lo hago igual"
"vaya chorrada de formación" 
"estoy perdiendo el tiempo"

Es normal! pero debes saber que con ellos estás perdiendo tiempo y dinero y cierras tus puertas al verdadero aprendizaje.

El ego, tu "yo", quiere que sigas en tu zona de confort. Quiere que te vanaglories de tu experiencia y de tus logros. Tu subconsciente puñetero te bloqueará porque en el fondo, tu cerebro es feliz así; sin esforzarse. 

Tienes automatizados movimientos, pensamientos y técnicas que son los responsables de que hoy seas como eres y cambiar y mejorar da muuucho trabajo. 

Somos nuestro peor enemigo.

Por ello insisto en escoger adecuadamente el tipo de formación que necesitas, trabajar previamente tu actitud ante ello, y en el momento de recibir formación ser como un lienzo en blanco, no discutir, dejar que la experiencia y el saber hacer de otros profesionales influyan en tu pensamiento y en tu manera de hacer para así evolucionar y dar un paso más. No se trata de imitar, se trata de utilizar aquello que hacen los demás para mejorar sin perder tu esencia ni tu personalidad.

Por ello sigo creando y compartiendo!
Y espero que este texto haya sido de utilidad para entender lo que pasó en anteriores formaciones y abrir puertas a nuevas experiencias.

Un abrazo!